La política española no está para comedias | Televisión
Filmé con placer bulímico una comedia política francesa del año pasado que lleva poco tiempo en Filmin. si el titulo bajo control y cuenta las desventuras de una popular activista humanitaria (una maravillosa y divertida Léa Drucker) convertida al Ministerio de Asuntos Exteriores por un presidente cínico. El planteamiento y la desnudez son evidentes: el idealista es de morros con el realpolitik. A menos que dure un consejo de ministros, parecerá que la política es más apropiada y maniobrable. Por una buena causa, sí: liberar a uno de los prisioneros secuestrados en el Sahel. Pero él no le impidió conseguir…
