Ocho de los 12 impulsores de la Superliga ahora declaran lealtad a la UEFA | Fútbol | Deportes
En 2021, el Gobierno británico, por iniciativa de Isabel II y del entonces primer ministro, Boris Johnson, redactó un decreto que amenazaba con expropiar a los clubes de fútbol que se unieran a cualquier competición que rompiera con el orden establecido por la Football Association, la federación más antigua que existe, miembro egregio de la UEFA y de la FIFA. El decreto nunca se promulgó: no fue necesario. Bastó con prepararlo, a modo de arma disuasoria. La medida, un gesto extraordinario en la cuna del libre comercio, fue la reacción urgente al anuncio de la creación de la Superliga de…
