sábado, abril 20

Francia pierde al mago Dupont en un partido que gana 96-0 | Deportes

Antoine Dupont, tras el golpe que recibió en el partido entre Francia y Namibia.PETER CZIBORRA (REUTERS)

El rugby francés teme haber tirado por el retrete la mejor oportunidad de su historia para ganar el Mundial de rugby en el capítulo más irrelevante de la novela. Antoine Dupont sufrió este viernes una fractura facial en el duelo más descompensado del torneo, la victoria de su selección ante Namibia por 96-0. El gran talento de la anfitriona, elegido mejor jugador del mundo en 2021, dejó el campo en el comienzo de la segunda parte entre lágrimas y su seleccionador, Fabien Galthié, salió con cara de funeral del hospital de Marsella en el que fue atendido su pupilo pasadas las tres y media de la madrugada.

Francia ganaba por 54-0 al descanso cuando Dupont sufrió un doloroso impacto cabeza con cabeza con el capitán namibio, Johan Deysel. Apenas habían pasado cinco minutos. La normativa del rugby castiga los placajes a la altura del cuello, pero no los previene. El delantero africano fue expulsado por su carga ante un jugador menudo de 1,74 metros de altura y de 85 kilos de peso. Más allá de sus dimensiones, su físico es portentoso, con un tren inferior que le permite placar a jugadores mucho más voluminosos: una de las virtudes que echará de menos Francia.

El medio-melé lleva la batuta gala. No solo es el encargado de orquestar el juego de sus delanteros, liberando el balón, marcando el tempo, sino que también tiene una capacidad portentosa para romper la línea defensiva con su arrancada, es letal en el contragolpe y gestiona como nadie los espacios. Es el líder de la generación que ha puesto fin a una racha de 12 años sin ganar el Seis Naciones para un país que ocupa el segundo puesto del ranking mundial y que reivindicó su papel de favorito en las apuestas tras abrumar a Nueva Zelanda en el partido inaugural.

La lesión de Dupont se suma a la de Romain Ntamack, el apertura titular. Ambos formaban la bisagra, el eje central del rugby francés. Matthieu Jalibert, uno de los candidatos a Golden Boy francés que sucumbió a la presión de un país hambriento, ha renacido de sus cenizas para mantener el listón en el 10. Los zapatos de Dupont, sin embargo, no son para cualquier pie. Baptiste Couilloud, un medio-melé con apenas 16 encuentros con la selección, siempre en un papel secundario, afronta el desafío hercúleo de sucederle.

Con tres victorias en tres partidos, Francia aseguraría el primer puesto del grupo A si cumple el pronóstico y vence a Italia el 6 de octubre. El problema viene el fin de semana siguiente –previsiblemente el domingo 15– en el cruce de cuartos de final. Enfrente estará Irlanda, número uno del ranking mundial, o Sudáfrica, vigente campeona. Ambas se enfrentan este sábado en un partido en el que no sobran los incentivos para ganar. ¿Vencer para medirse a unos All Blacks con visos de adelgazar su enfermería o perder para vérselas con una anfitriona que previsiblemente no tendrá a su genio?

La fractura fue determinada tras apenas 45 minutos de pruebas, según informa RMC Sport, un escenario que deja a Francia en una situación comprometida. El deseo de Galthié es esperar 48 horas para ver si la evolución permite albergar esperanzas de contar con Dupont en las rondas finales. Que el hematoma se reabsorba sin cirugía. Pero la precariedad de la posición y la inexperiencia de Couilloud sugieren buscar una alternativa cuanto antes. La anfitriona llegaba al torneo con una mezcla letal entre el músculo de sus delanteros, la imprevisibilidad de su trasera y un engranaje defensivo de primer orden. La intersección de todos los caminos lleva el 9 y se apellida Dupont. ¿Es posible ganar sin él?

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