martes, abril 23

El día que Twitter mató a Savater y Perales y era mentira: así se difunden los bulos sobre la muerte de famosos | Tecnología

Durante un rato, José Luis Perales estuvo muerto. Era todo mentira. El cantautor de 78 años, autor de temas tan icónicos como Un velero llamado libertad, se despidió de los escenarios el pasado abril y de este mundo un 7 de agosto a las nueve de la tarde a causa de un infarto. Varios medios recogieron la noticia, las redes se llenaron de mensajes de duelo por la pérdida de este pilar de la música española. “Primero Friedkin y ahora Perales, este lunes es una desgracia”, comentó un usuario en Twitter (ahora conocida como X) compartiendo una de las muchas noticias que anunciaban el fallecimiento del español. Pero cuando llevaba media hora muerto, José Luis Perales resucitó. Lo hizo desde sus redes sociales, con un vídeo en el que comunicaba que estaba en Londres cenando con su hijo. “De repente, nos encontramos con que alguien, con muy mala idea, ha dicho que me he muerto. Y la verdad es que estoy más vivo que nunca, más feliz que nunca, y que mañana ya nos volveremos a estar viendo en España”, explicó.

El tuit original que dio origen al bulo ya ha sido borrado, así como buena parte de las publicaciones que le siguieron. Solo quedan los mensajes de despedida e incredulidad por la muerte del famoso. Pero los primeros son los que contestaban a partir de las 20.52 (hora peninsular española) a La Abuela García, una cuenta de humor ubicada en México, que con 127.000 seguidores podría ser la primera en difundir el bulo a través de un tuit, que ya no está disponible. La misma cuenta, una vez que se desmintió la noticia, empezó a publicar memes sobre la resurrección de Perales.

El verano es un momento ideal para captar la atención. La agenda informativa está a medio gas y es más fácil que las noticias falsas logren viralizarse. De hecho, Perales no fue el único a morir falsamente este lunes. Unas horas antes, fue el turno del filósofo y escritor Fernando Savater, que la cuenta @EditoriaIAriel —una copia falsa de la verdadera Editorial Ariel, que pública los libros del donostiarra— dio por muerto a las 14:35 horas. Tanto el tuit como la cuenta, que según la plataforma Internet Archive se creó en febrero de 2023, desaparecieron a los pocos minutos. Sin embargo, al tratarse de la única cuenta que difundió el bulo, la falsa muerte de Savater no logró el mismo alcance mediático que la de Perales.

Mentiroso en serie en redes

No es la primera vez que los famosos acaban muriendo en redes mientras siguen vivos en el mundo real. Al expresidente Felipe González le tocó hace unos pocos meses, seguido por un solo día de diferencia por la también política Elena Salgado. En 2020, dos años antes de su muerte real, fue el turno de Javier Marías. En este caso, de forma similar a lo que pasó con Savater, el anuncio lo dio una cuenta falsa de la editorial Alfaguara. Los escritores Mario Vargas Llosa, Isabel Allende y J. K. Rowling amplían la lista.

Una captura de pantalla del tuit que daba la noticia de la falsa muerte del escritor Fernando Savater.

Las noticias de sus falsas muertes están vinculadas entre sí por haber sido difundidas por el mismo autor, el “campeón italiano de la mentira” Tommaso Debenedetti, como él mismo se definió en una entrevista con este periódico. Para colar sus bulos, crea cuentas falsas como la de la editorial Ariel, haciéndose pasar por otras personas o entidades con una cierta relevancia, para que a los usuarios más distraídos les resulte complicado entender de inmediato que se trata de una mentira. Cuando el bulo ya se ha viralizado en redes, el italiano reivindica la autoría de la trola con el mensaje “cuenta falsa creada por el periodista italiano Tommasso Debenedetti”. Eso fue lo que ocurrió en el caso de Savater, con un tuit que ya ha borrado. Hace unas semanas, intentó colar la muerte del escritor Arturo Pérez-Reverte.

El mismo Debenedetti reconoce que el periodo estival es el mejor caldo de cultivo posible para la difusión de noticias falsas. “La prisa es mayor, las redacciones están medio vacías y caer en la trampa de las cuentas falsas es más fácil. Hace un año, durante el tórrido julio, muchos medios en español publicaron mi falsa noticias de la muerte de Benedicto XVI”, reconoce el italiano en un correo enviado a este periódico. “Y justo ayer, la falsa noticia del fallecimiento de Savater fue difundida en tiempo real por Telemadrid y La Vanguardia. Hay que reflexionar”, se jacta el autor.

“El objetivo de estas cuentas casi siempre se reduce a conseguir la atención en forma de likes o audiencia, aunque sea de forma temporal. Simplemente, buscan que les hagan caso”, explica el experto en redes Marcelino Madrigal. En este caso concreto, todo parece indicar que el bulo tuvo origen en Latinoamérica, ya que fueron las cabeceras de esta región —y de México en particular— las que difundieron en masa la noticia de la muerte del cantautor. Aunque los artículos hayan sido borrados, en Twitter queda el rastro de las publicaciones compartidas por los usuarios.

“En realidad, lo más probable es que el bulo haya llegado a Twitter en un segundo momento, y que se haya originado desde las aplicaciones de mensajerías”, añade Madrigal. Más allá de lo que vemos en redes públicas, como los tuits que se publican y se borran, estas noticias falsas tienen una vida desconocida en las aplicaciones de mensajería, donde circulan sin atribución, y pueden tanto difundir como ser el origen de estos bulos.

Aunque la desaparición de las verdaderas cuentas verificadas en Twitter hace más complicado saber de un vistazo si se trata de una fuente fiable, existen unas pistas que pueden facilitar esta labor. Por ejemplo, mirando con atención el nombre de la cuenta, que suele ser muy parecido al medio que está suplantando, aunque cambie solo una letra (en el caso de la editorial Ariel, una i latina mayúscula en lugar de una L). También es importante mirar la fecha de creación de la cuenta (sospechosa si acaba de crearse), el número de tuits (a veces es el primero que se publica) y la descripción del perfil, ya que en muchos casos suelen los primeros en aclarar que se trata de una parodia o de una cuenta humorística.

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